IMG_0553Desde hace 20 años, la Iglesia celebra el 2 de febrero, tradicionalmente llamado día de la candelaria, la Jornada Mundial de la Vida Consagrada. La Vida Consagrada en toda su amplitud, es una gran riqueza para la Iglesia y para el Mundo.
El Cardenal Osoro, Cardenal Arzobispo de Madrid, se ha reunido recientemente con los Religiosos de la diócesis hace algunos días, animando a las congregaciones religiosas con presencia a entrar en diálogo con el mundo actual, a salir a buscar a los hombres y mujeres de hoy.

En esta Fiesta de la Presentación del Señor, Cristo se nos presenta como LUZ DE LOS PUEBLOS. Cuando José y María van a presentar al Niño Jesús en el templo, cuarenta días después del nacimiento, obedientes a la Ley, dos ancianos Simeón y Ana salen al encuentro del Salvador. Por este motivo «en algunos lugares esta fiesta es llamada también la fiesta del encuentro, en referencia a la felicidad experimentada por los dos ancianos, Simeón y Ana, que llevaban años esperando ver lo que hoy tienen ante sus ojos. Su prolongada espera nos enseña a valorar nuestra vida como un camino hacia el encuentro definitivo con el Señor, concretada en un progreso paulatino de unión con Dios a través de la participación en la vida de la Iglesia y de los distintos acontecimientos de nuestro día a día.» Una vez más los Ancianos nos enseñan a vivir con los ojos puestos en lo esencial en aquello que vale la pena.