La Tour Saint Joseph

Originaria de la Bretaña, en el norte de Francia, Juana Jugan pasó sus 23 últimos años en La Tour Saint Joseph, entre las novicias, murió el 29 de agosto de 1879. Fueron años de un largo silencio durante el cual brilló sin ruido, sin resplandor, pero con más seguridad que con cualquier palabra. Ya no se decía que era la fundadora de la obra, pero sin embargo la obra de Dios se hacía en ella, y esto era lo esencial. Este lugar sigue siendo hoy la Casa Madre: un lugar de formación para las novicias y las Hermanitas que se preparan para su entrega al Señor a través de la Profesión Temporal y Perpetua.

Como cualquier organización humana, la Congregación tiene un gobierno legítimamente elegido en el Capítulo General, que se celebra cada seis años. Es aquí donde reside la Madre General y su Consejo, ayudadas por otras hermanitas; todas ellas están al servicio de la Congregación en todos los países. Tratan de numerosas cuestiones en los despachos destinados a este fin, además de todas las tareas que hacen funcionar una casa, como la cocina, la lavandería, la sala de costura, la granja, el jardín, la recepción…

Cripta
Cripta
En este lugar, la Cripta, justo debajo del altar mayor de la Capilla del Noviciado, se encuentra el cuerpo de Santa Juana Jugan. Es lugar de peregrinación y de oración.
Sagrado Corazón
Sagrado Corazón
Estatua del Sagrado Corazón en los jardines de La Tour Saint Joseph. La Congregación de las Hermanitas de los Pobres fue consagrada al Corazón de Jesús el 8 de marzo de 1893. En la base de la columna se puede leer en francés: Jesús, Padre de los Pobres, ten piedad de nosotros.
150 Aniversario
150 Aniversario
En 2006 se celebró el 150 aniversario de La Tour St. Joseph y en 2019 el de la Consagración de la Capilla. Ambos acontecimientos estuvieron repletos de agradecimiento a Dios por sus obras a través de instrumentos pobres y sencillos.
Garante del Carisma y de la Unidad

El fin del gobierno en la vida religiosa es favorecer la santidad personal de cada uno de sus miembros y la fecundidad apostólica de la Congregación.

Actual Superiora General

Décima Superiora General de las Hermanitas de los Pobres, Sor María del Monte Auxiliadora, sevillana, fue elegida por las Hermanitas capitulares, en el año 2015, guiadas por el Espíritu Santo.

Realizó su Profesión Religiosa en 1982, en el noviciado de Los Molinos, Madrid. Antes de ser elegida para formar parte del Consejo General en 2009, Madre María del Monte sirvió de varios modos la Congregación, pero siempre con la  sencillez, humildad y el amor a María que la caracterizan. Destacamos el tiempo que sirvió en la formación, siendo maestra de novicias en el noviciado arriba mencionado y seguidamente superiora en las provincias de Madrid y Sevilla. Como curiosidad, Sor María del Monte Auxiliadora es la primera Madre General de origen español en la historia de la Congregación.

Consejo General

El Consejo general está compuesto por hermanitas de diversos países elegidas legítimamente en el  Capítulo general. Unidas a la Madre general comparten su responsabilidad y colaboran por el bien de toda la Congregación. En este año 2022 tendrá lugar, si Dios quiere, un nuevo Capítulo general, un momento muy importante para cualquier familia religiosa. Le invitamos a unirse a nosotras en la oración por esta intención.

Instrumento de comunión

Entre las numerosas tareas confiadas a la Madre General se encuentra la visita a las comunidades y provincias que la constituyen. Desde su elección, en 2015, nuestra Madre General, acompañada de diferentes miembros de su Consejo, ha tratado de cumplir este deber. Es siempre muy esperada tanto en las provincias lejanas como en las más próximas.

Estatua de Aimé-Jules Dalou (1838-1902)

“El escultor Aimé-Jules Dalou (1838-1902) quiso expresar con su arte este momento de la vida de Juana, esa serenidad y esa plenitud silenciosa: el final de ese largo camino hacia Dios. El escultor la representó sentada, vestida con su gran capa, la cabeza encapuchada. Sólo se ven el rostro y las manos. Un rostro con rasgos finos y relajados, la mirada baja. La mano derecha, puesta en la rodilla, se abre para recibir al invisible. Ya no es Juana, la incansable limosnera de pan para los pobres, con su cesta bajo el brazo. No, ahora es Juana, la limosnera de Dios, toda cubierta con el manto de su misericordia. Es la tarde. La tarde de una vida completamente abandonada que espera pacífica la hora del feliz encuentro.” Eloi Leclerc