El pasado 7 de Abril en la casa de las Hermanitas de los Pobres, quienes forman parte de la Asociación Juana Jugan de las casas  de la Provincia de Madrid, vivieron una jornada de retiro en este Año de la Misericordia. Fue un momento muy oportuno para ganar el Jubileo de la Misericordia en la Basílica del Prado. Dejamos aquí un testimonio en forma de meditación de ese día:

Por primera vez la A.J.J. de la Provincia de Madrid, nos hemos encontrado en la preciosa Casa de Talavera de Reina. Ha sido muy entrañable la acogida  por parte de los asociados talaveranos, de las hermanitas y por el reencuentro con algunos residentes que estuvieron en la Casa de Madrid mientras se realizaban las obras de su Casa.

Hemos conocido a su capellán el padre Teodoro y con él hemos iniciado esta convivencia. Comenzói su charla hablándonos de la devoción de las hermanitas por san José. Como cada mañana sor Brígida le hace carantoñas, le canta y le pide por las necesidades de la Congregación.  

Y después  Juana Jugan, por la que nosotros estamos hoy reunidos. Este movimiento de la A.J.J. comienza con la vida de santa Juana.

Juana, con su sencillez y ganas de amar a Dios, se encontró con Él en su camino en el momento de  acoger a una anciana ciega y meterla en su casa. ¿Por qué? Porque nadie se preocupaba de los ancianos. Se llenó de Misericordia. Miseria: Miseria humana, miseria espiritual. Cordia: del corazón.

Como hizo Juana, nosotros debemos llenarnos de Misericordia antes de servir a los ancianos. De nuevo hablamos que la AJJ no es una ONG. Somos y pertenecemos a la Iglesia. A veces en nuestro voluntariado pensamos que nuestros esfuerzos no tienen la validez que a nosotros nos gustaría. Tenemos que tener paciencia y tranquilidad como santa Juana Jugan, que, ocupándose de los primeros ancianos, Dios le preparó el camino para fundar la Congregación de las Hermanitas de los Pobres.
A cada uno de nosotros el Señor quiso llamarnos a la A.J.J. y debemos vivirlo desde la anchura del corazón para que dé los frutos que Dios quiera. Aunque nos parezca que no sirve que no va a ningún sitio la intuición del Señor  nos anima.
Es muy importante no perder la relación personal con el Señor porque Él nos empuja a salir de nosotros mismos para hacerlo en beneficio de los demás. Que nuestro activismo no nos recoma, tener presente al Señor, no perderlo de vista.
“Lo que hacéis a uno de mis hermanos a mí me lo hacéis”.

Santa Juana Jugan. 47 años de vida normal, 12 de vida activa, 27 olvidada.
¿Qué hubiera sido sin su devoción a la Virgen María?
Recordemos la Bodas de Caná. María se dio cuenta que iba a faltar el vino… Tenemos que estar atentos porque el vino de la fe, del amor, de la misericordia se puede acabar en muchas personas.
Llenar unas tinajas con agua si lo que había que servir era vino… Tantas cosas en esta vida nos parecen tan ilógicas y ¡que no entendemos!  Preguntamos al Señor y no encontramos respuestas.
Tranquilos, el Señor hablará en el momento oportuno. No tengamos prisa. Mientras, cultivémonos para tener una vida espiritual mejor. Y demos, de parte de Jesús, los dones, el amor y el cariño que los ancianos necesitan. Ese es el vino bueno.
Cada amanecer de nuestros días hagamos el ofrecimiento al Señor de nuestras obras. Démonos hasta el final. Cuando vengan los bajones, cuidado, porque el Maligno intenta durante toda la vida derrumbar nuestra Fe. Y es entonces cuando debemos aferrarnos al Sagrario. Así crecemos desde dentro. Nos cultivamos en la fe. Revive nuestro corazón.