En La Tour St. Joseph, casa madre de las Hermanitas de los Pobres, el pasado 25 de Agosto, tuvo lugar la Profesión Perpetua de estas doce Hermanitas.

¿Qué piden a Dios y a su Iglesia? A la pregunta del celebrante principal, las Hermanitas, de 9 nacionalidades diferentes, repondieron: La gracia de seguir a Cristo en la familia evangélica de las Hermanitas de los Pobres y de perseverar hasta la muerte. La asamblea respondió a este deseo así: ¡Damos gracias a Dios!

Originarias de diferentes países de Asia, África y Europa, este grupo de Hermanitas de los Pobres que vemos arriba, hicieron Profesión Perpetua el pasado 25 de Agosto, en la Capilla del Noviciado de La Tour St. Joseph. Monseñor Le Gall, Arzobispo de Toulouse, presidió dicha celebración, donde también estaban presentes numerosos fieles, entre ellos algunos familiares de las Hermanitas Profesas, provenientes de Corea del Sur, Sri-Lanka, Francia, India, Filipinas y España.
En su homilía Monseñor definió el compromiso realizado por estas jóvenes: «Es cuestión de amar, mejor dicho, de dejarse amar por Dios -el Esposo-, que siempre es el que tiene la iniciativa del Amor.»
Haciendo alusión al Año Jubilar de la consagración de la Capilla, les indicó «vuestra Consagración personal, os hace libres hacia el infinito, libres para amar […] y todo esto por Amor. El camino a seguir es el del Amor hasta el fin, para ser signos de  la fidelidad y de la ternura de Dios.»