Orar por la IglesiaEl mes de octubre es el mes del Rosario. El 7 de este mes se celebra la Virgen del Rosario, y además el 13 de octubre es la celebración de la última aparición de Nuestra Señora del Rosario de Fátima a los pastorcitos. Por ello el Santo Padre, a través de una nota de prensa emitida por el Vaticano, pidió rezar el Santo Rosario para que la Virgen María ayude a la Iglesia en estos momentos de dificultades, junto con la antigua invocación a María llamada Sub Tuum Praesidium (“Bajo tu amparo”), y la oración a San Miguel Arcángel para invocar su defensa contra el mal.

El mensaje se hizo oficial el sábado 29 de septiembre a través de un comunicado de la Santa Sede. “En los últimos días, antes de su partida a los países del Báltico, el Santo Padre se reunió con el P. Frédéric Fornos SJ, director internacional de la Red Mundial de Oración del Papa; y le pidió que se extienda a todo el mundo su llamada a todos los fieles, instando a finalizar la recitación del Rosario con la antigua oración Sub Tuum Praesidium, y la oración a San Miguel Arcángel para que nos proteja y ayude en lucha contra el mal”. Así se expresa el texto oficial emitido por la Santa Sede.

Las oraciones propuestas por el Papa

El Papa Francisco ha pedido a los fieles que recen el Santo Rosario junto a la oración mariana “Sub Tuum Praesidium” (“Bajo tu amparo”). Igualmente ha pedido que se acuda a la intercesión del arcángel San Miguel a través de la oración escrita por León XIII y que sea esta oración el colofón del rezo del Rosario durante este mes de octubre.

Sub Tuum Praesidium (“Bajo tu amparo”)

Bajo tu amparo nos acogemos,

santa Madre de Dios;

no deseches las súplicas

que te dirigimos en nuestras necesidades,

antes bien, líbranos de todo peligro,

¡oh siempre Virgen, gloriosa y bendita!

 

Oración a San Miguel Arcángel

“San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha. Sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del diablo. Que Dios manifieste sobre él su poder, es nuestra humilde súplica. Y tú, oh Príncipe de la Milicia Celestial, con el poder que Dios te ha conferido, arroja al infierno a Satanás, y a los demás espíritus malignos que vagan por el mundo para la perdición de las almas. Amén”.