Este primer Domingo del mes de Mayo, vivido de una manera diferente, celebramos en primer lugar EL DÍA DE LA MADRE.

En una audiencia general el Papa Francisco indicaba así el lugar de una madre en cada uno de nosotros:

«En la familia está la madre. Toda persona humana debe la vida a una madre y casi siempre debe a ella mucho de la propia existencia sucesiva, de la formación humana y espiritual. […] Una sociedad sin madres sería una sociedad deshumana, porque las madres siempre saben testimoniar incluso en los peores momentos, la ternura, la dedicación, la fuerza moral […] las madres a menudo transmiten también el sentido más profundo de la práctica religiosa” porque en las primeras oraciones, en los primeros gestos de devoción que un niño aprende, se inscribe el valor de la fe en la vida de un ser humano.»

A todas y cada una da las mamás queremos decir FELICIDADES, ¡GRACIAS MAMÁ!, también a aquellas que ya se encuentran cerca de Dios, ¡GRACIAS!

Por otro lado, el IV Domingo de Pascua, denominado el Domingo del Buen Pastor, la Iglesia nos anima a orar por las Vocacione, concretamente este año celebramos la 57º Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones. En el mensaje que el Santo Padre ha escrito para la ocasión, nos invita a que cada uno podamos descubrir y ayudar a otros a descubrir, esa mirada de Amor de Dios por cada uno y con valentía responder SI al Señor. Oremos con entusiasmo por esta intención.