admin

Las Hermanitas de los Pobres han tenido el gozo de participar en la 3ª edición de VolunFair que ha tenido lugar el 7 y 8 de febrero. Ahí centenas de jóvenes, de diversas universidades, entre clase y clase, han podido contactar numerosas instituciones y realidades eclesiales y sociales, que se vuelcan hacia los más vulnerables de la sociedad.

Muchos se interesaron en cómo ayudar a los Ancianos, realidad que las Hermanitas de los Pobres viven bien de cerca; la posibilidad de acompañar a los Mayores de nuestra sociedad, con la alegría y el encuentro tan rico entre diversas generaciones. Muchos apreciaron el consejo que recibieron de Santa Juana Jugan, que ellos podían escoger al azar (Dios me quiere para él, Amen mucho al buen Dios, El Pobre es Nuestro Señor, etc…). Algunos también aprovecharon la posibilidad de escribir una oración, un pedido, un deseo, etc… Ahí se les informó de los diferentes encuentros de jóvenes que tienen lugar en las casas de las Hermanitas de los Pobres, como también la posibilidad de vivir la Semana Santa, conectad@s con Cristo.

Los jóvenes tienen mucho que aportar a este mundo, y tienen una gran generosidad capaz de darse a los demás, y para ello tienen que ser informados; encauzar bien esta gran energía y ganas de emprender el cambio.

VolunFair, es un evento organizado por un grupo de estudiantes de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales de la Universidad Politécnica de Madrid.

Esta feria, que conecta a más de 50 ONGs con estudiantes universitarios de toda la Comunidad de Madrid, tiene como objetivo concienciar a los jóvenes de los problemas sociales, facilitar el acceso a instituciones de ayuda social y hacerlos partícipes de actividades de voluntariado, en el ámbito nacional e internacional.

28.05.2016 031 - copiaCada año, desde 1997, el día 2 de febrero coincide con la celebración de la Jornada Mundial de la Vida Consagrada. Este año tiene como lema: “La Vida Consagrada, encuentro con el Amor de Dios”.

Para esta ocasión los Obispos de nuestro país han escrito un mensaje que merece la pena tener presente y que transcribimos aquí:

“En la exhortación apostólica Evangelii gaudium con la que el papa Francisco nos invita a una nueva etapa evangelizadora marcada por la alegría, una de las claves más significativas y reiteradas es la necesidad de crear una «cultura del encuentro». Y señala cuál es la esencia de esta cultura, cuando explícitamente invita «a cada cristiano, en cualquier lugar y situación en que se encuentre, a renovar ahora mismo su encuentro personal con Jesucristo o, al menos, a tomar la decisión de dejarse encontrar por Él, de intentarlo cada día sin descanso. No hay razón para que alguien piense que esta invitación no es para él, porque nadie queda excluido de la alegría reportada por el Señor. Al que arriesga, el Señor no lo defrauda, y cuando alguien da un pequeño paso hacia Jesús, descubre que Él ya esperaba su llegada con los brazos abiertos» (EG, n. 3). Así es, la vida de Cristo durante sus tres años de predicación, según nos relatan los evangelios, es una historia de encuentros. No pasa por las situaciones ignorándolas, ni junto a las personas relegándolas o diluyéndolas en la masa; cada uno es para él alguien único, irrepetible, profundamente amado como hijo del mismo Padre. Y con las imágenes de la vida cotidiana nos muestra que, si grande es la alegría de quien habiendo perdido una oveja, o una moneda, las encuentra, mayor aún es la de nuestro Padre celestial cuando se reencuentra con el hijo que estaba perdido. El encuentro con Cristo es encuentro personal con el amor de Jesús que nos salva –describe magistralmente EG, nn. 264-267– y cada vez que se repite esta experiencia crece la convicción de que es lo que los demás necesitan. Por ello, el lema de esta Jornada que celebramos es nueva ocasión de entrar en lo íntimo de uno mismo, para ver qué es lo esencial, lo más importante para nosotros, y qué nos está distrayendo del amor y por tanto nos impide ser felices. El amor de Dios es fiel siempre, no desilusiona, no defrauda. Pero la tentación de la auto-referencialidad egoísta nos ronda y pretende engañarnos para hacernos tambalear cuando Cristo, mirándonos a los ojos y amándonos, nos pide que le sigamos, compartiendo con los demás lo que tenemos y lo que somos; esa fue la propuesta que el joven rico no supo acoger, pero que sí escucharon e hicieron suya los apóstoles, la samaritana, quienes le siguieron por los caminos llevando la buena noticia del amor de Dios y quienes le siguen hoy con el testimonio de una vida de especial consagración. También ahora nuestros contemporáneos, personas de buena voluntad, están sedientos de encontrar el verdadero sentido de la existencia. También hoy Cristo nos sale al encuentro, por nuestros particulares caminos de Damasco para –como nuevos Saulos– hacernos caer de nuestras falsas seguridades, de nuestros prejuicios y pecados, para darnos la mirada transfigurada que nos cambia la vida. El papa Benedicto XVI nos recordaba algo esencial: «No se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva» (Deus caritas est, n. 1). Todos estamos invitados a trabajar por «la cultura del encuentro», que inicia con la acogida del amor de Dios que devuelve el sentido a la propia realidad y nos impulsa a narrar a otros las maravillas de este amor, nos lanza a la evangelización con la palabra y las obras que fluyen de una existencia transfigurada. La cultura del encuentro nos dispone no sólo a dar, sino también a recibir de los otros, a compartir, convivir, ayudarnos como una sola familia humana, como hermanos, en las grandes necesidades y en las pequeñas cosas cotidianas. Los consagrados son testimonio vivo de que el encuentro con Dios es posible en todo lugar y época, de que su amor llega a todo rincón de la tierra y del corazón humano, a las periferias geográficas y existenciales. La vida consagrada es la respuesta del encuentro personal con Dios, que se hace envío y anuncio. Esta Jornada debe ser una ocasión para promover el conocimiento y la estima de la vida consagrada como forma de vida que asume y encarna el encuentro con el amor de Dios y con los hermanos, manifestado en la entrega profética desde cada carisma fundacional. En esta Jornada Mundial de la Vida Consagrada damos gracias a Dios por todas las personas de especial consagración, que desde las diversas vocaciones y formas de vida y servicio son presencia elocuente del amor de Dios en el mundo. Invitamos encarecidamente a todos los fieles cristianos a dar gracias a la Trinidad por el don de la vida consagrada, que siempre es «iniciativa del amor del Padre». Como nos recordaba el papa Juan Pablo II, los consejos evangélicos son ante todo «un don de la Santísima Trinidad». La vida consagrada es anuncio de lo que el Padre, por medio del Hijo, en el Espíritu, realiza con su amor, su bondad y su belleza. Las personas de especial consagración testimonian de palabra y con obras las maravillas de Dios con el lenguaje de una existencia transfigurada. La vida consagrada se convierte así en una de las huellas que la Trinidad deja en la historia, para que los hombres puedan descubrir el atractivo de la belleza divina (cf. Vita consecrata, n. 20). Y a todas las personas consagradas de nuestras diócesis les animamos a re-descubrir la grandeza del don recibido, expresado en esta Jornada como «encuentro con el amor de Dios», para vivir coherentemente su misión en la Iglesia y en el mundo, propiciando el encuentro con el amor de Dios uno y trino.”

Fdo. COMISIÓN EPISCOPAL PARA LA VIDA CONSAGRADA

2 Febrero 2018

Ver video

 

Que grande es la ProvidenciaHace unos días las Hermanitas de los Pobres de Málaga, lanzaron una llamada S.O.S. a algunos amigos y conocidos pidiendo ayuda. Este mensaje corrió como la pólvora, y una vez más los malagueños están demostrando lo mucho que estiman esta obra que se vuelca enteramente a los Ancianos de esta ciudad hace ya más de 150 años.

Varios medios de comunicación se han hecho eco y las Hermanitas no cesan en recibir llamadas, productos tan necesarios para el buen cuidado de las Personas Mayores.

Las obras de mejoramiento que están siendo realizas hace ya unos meses, han sido la causa de este pedido de ayuda.

Las Hermanitas en su oración constante por todos los amigos y bienhechores, no cesan de dar gracias a Dios a la Providencia, por tantos beneficios. Momento para alabar al Señor como lo hacía Santa Juana Jugan: “¡Bendito sea Dios!”

 

Como había sido anunciado por el señor obispo en una carta a todos los fieles de la diócesis de Vitoria, 24 horas de adoración al Santísimo Sacramento tuvieron lugar desde el sábado 13 de enero, hasta el día siguiente.  La adoración estuvo precedida por la celebración de la Eucaristía a la que asistieron unas 500 personas que se repartieron entre la Capilla y el Salón de actos, donde pudieron participar igualmente a la Eucaristía a través de una pantalla. Monseñor Elizalde estuvo acompañado por una veintena de sacerdotes, un diácono permanente y dos seminaristas. Entre los fieles asistentes se pudo ver a religiosas de diversas órdenes y congregaciones. También se encontraban miembros representando a algunas Cofradías y Hermandades de la Diócesis, a la Hospitalidad de Lourdes, a la delegación de Pastoral con Jóvenes, a movimientos como la Adoración Nocturna o los Talleres de Fe y Vida. Como dijo el obispo “una amplia representación de la Diócesis se hace hoy presente en esta celebración con sabor agridulce”.

La homilía Elizalde la centró en el tema de la vocación. Evocó su propia llamada vocacional y apeló a al descubrimiento de la vocación. En un momento lanzaba esta pregunta “¿los jóvenes de Vitoria quieren lo suficiente a sus curas, a su obispo como para sentir alguna llamada? ¿Somos referencia para alguien?” Concluyó destacando el abandono de las Hermanitas para el servicio a los más pobres y pidiendo “amor a la Iglesia, cultura vocacional y la vida como vocación” y “que este día agridulce sea un momento espléndido de esperanza vocacional”.

Al final de la misa varias personas expresaron el agradecimiento a las Hermanitas y el grupo musical “Las Chocitas”, que reiteró su intención de seguir en su labor voluntaria de animación en la casa, dedicó a las Hermanitas una canción a la que habían adaptado la letra:

Es un día intenso Con abrazos de despedida Ha llegado el momento del ¡Adiós! No se olvida cuanto dieron a Vitoria Puerta a Puerta, haciendo amigos, para ayudar Pero se vive de una manera excepcional En sus brazos hay alegría, reina la paz Hoy en el cielo se oye con fuerza Nuestra plegaria por todas ellas Su vida dieron y la darán A los humildes sin nada esperar Aunque no esté su presencia Queda aquí su gran labor Todos recibimos de su amor Hoy en el cielo se oye con fuerza nuestra plegaria por todas ellas Ave María, Ave María.

La Madre Provincial, Sor Elena, en sus palabras de despedida se dirigió a los representantes de la nueva empresa encargada de la residencia, allí presentes, para pedirles que “el amor a los ancianos y el respeto a la vida humana siga presente en esta casa” y a los trabajadores y los asistentes: “no se cansen de hacer el bien”. Tras la misa comenzó una Adoración Eucarística que se ha prolongado durante todo el día y la noche hasta la mañana del domingo. Las 24 horas han sido cubiertas por diversos grupos, movimientos y entidades diocesanas. Aunque estaba prevista la marcha de las Hermanitas para el 15 de este mes los últimos cambios en los destinos de las religiosas han hecho que se prolongue un poco más su estancia en Vitoria.

Fuente: http://blogs.periodistadigital.com/non-solum.php/2018/01/14/-que-el-amor-a-los-ancianos-y-el-respeto

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Después de 140 años al servicio de los Ancianos Pobres de Vitoria y sus alrededores, las Hermanitas de los Pobres tienen que decir “Adiós” a esta querida diócesis, hermanitas-pobres-webdebido principalmente a la falta de vocaciones en la Congregación. El envejecimiento progresivo y rápido de las diferentes comunidades hace que sea necesario tomar estas dolorosas decisiones.

Con motivo de esta despedida, el Obispo de Vitoria, D. Juan Carlos Elizalde, ha escrito una  Carta a todos los fieles para expresarles el agradecimiento y orar por las vocaciones. Para ello invita a toda la diócesis a 24 horas de oración con las Hermanitas de los Pobrescathopic_1487521301305975

Click aquí para leer la carta del Señor Obispo.

La Eucaristía de Acción de Gracias y Despedida, presidida por D. Juan Carlos, será el sábado 13 de enero a las 11:30 en la Capilla de la Residencia de las Hermanitas. Las 24 horas de Oración concluirán con la Eucaristía del domingo 14 también a las 11:30.

Es posible compartir turnos de oración…

Leer más…

 

IMG_0021Unidas a todas las Personas Mayores acogidas en nuestras casas a través del mundo, las Hermanitas de los Pobres le deseamos una muy Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo. Al mismo tiempo agradecemos todos los gestos de generosidad a lo largo de estos días y de todo el año. ¡¡Un enorme GRACIAS!!

Vivamos esta Navidad como dijo el Papa Francisco en la homilía de la misa de Nochebuena de 2016: «Con María y José quedémonos ante el pesebre, ante Jesús que nace como pan para mi vida. Contemplando su amor humilde e infinito, digámosle sencillamente: “Gracias, porque has hecho todo esto por mí”».

AL NACIMIENTO DE JESÚS

Hoy nos viene a redimir
un Zagal, nuestro pariente,
Gil, que es Dios omnipotente.

 Por eso nos ha sacado
de prisión a Satanás;
mas es pariente de Bras,
y de Menga, y de Llorente.
¡Oh, que es Dios omnipotente!

 Pues si es Dios, ¿cómo es vendido
y muere crucificado?
 ¿No ves que mató el pecado,
padeciendo el inocente?
Gil, que es dios omnipotente.

 Mi fe, yo lo vi nacido
de una muy linda Zagala.
 Pues si es Dios ¿cómo ha querido
estar con tan pobre gente?
 ¿No ves, que es omnipotente?

 Déjate de esas preguntas,
muramos por le servir,
y pues El viene a morir
muramos con El, Llorente,
pues es Dios omnipotente.

Santa Teresa de Jesús

IV Belen viviente Hermanitas de los Pobres, Madrid¡La Navidad está ya próxima!

No te pierdas la IV edición del Gran Belén viviente, organizado por la Comisaría del Barrio de Salamanca.

¿Dónde? En la Residencia de Ancianos de las Hermanitas de los Pobres. Calle Dr. Esquerdo, nº 49, MADRID.

¿Cuándo? Los días 14 y 15 de Diciembre de 11h00 hasta las 13h30. El Sábado 16 el horario es ampliado: por la mañana de 11h00 a 13h30 y por la tarde desde las 17h00 hasta las 20h00.

¿Cómo? La entrada es gratuita, pero se agradece un donativo para la obra que las Hermanitas de los Pobres llevan a cabo con los ancianos más desfavorecidos.

Oceania_web

Del 16 de septiembre al 27 de octubre, nuestra Madre General Mª del Monte Auxiliadora, acompañada de la Madre Asistenta General Joseph Christine, visitaron las 7 casas (en 4 países diferentes) que la Congregación de las Hermanitas de los Pobres tiene en este lejano continente.

Santa Juana Jugan, la fundadora de esta obra, decía: “¡Hacer a los pobres felices, es todo! Mucha ha sido la alegría de los ancianos y de toda la gran familia de Juana Jugan de recibir a las viajeras. Compruébelo usted mismo en la galería de fotos.

th3158VKJ1

Juana Jugan, 225º aniversario - webCon gran alegría el 25 de Octubre, la gran familia de Santa Juana Jugan festeja el 225º aniversario de su nacimiento y bautismo. Residentes de todas las casas, Hermanitas, Colaboradores, Bienhechores, Familiares, etc. se unen para alabar a Dios por la vida de quien comenzó esta obra en la Iglesia, la Congregación de las Hermanitas de los Pobres.

¡No todos los días se cumplen 225 años! A lo largo de este tiempo muchas personas han sido marcadas o transformadas por su ejemplo de vida, por sus virtudes, y por su intercesión.

Para algunas ha sido el dejarlo todo y ser otra Juana Jugan, para otros encontrar al final de sus vidas un hogar digno, lleno de paz, que les ha permitido poder prepararse al encuentro definitivo con el Padre; para otros poder compartir sus bienes, su tiempo, sus talentos. En definitiva, la alegría de dar al otro, al que más lo necesita. Haberse encontrado con ella en nuestras vidas, ha sido haberse encontrado con Jesús, por esto ¡damos gracias!

Infancia de Santa Juana Jugan

011Juana Jugan nació la noche del 24 al 25 de octubre de 1792. Todavía hoy nos impresiona ver la pobreza de su casa natal, que la familia ocupaba en alquiler. Estaba situada en el barrio alto de Petites Croix, perteneciente a Cancale, en la costa de Bretaña (Francia).
La techumbre de la casa era de bálago. El suelo de tierra apisonada en la sala de la planta baja, presidida por el hogar y su chimenea. Allí se encuentran unos pocos muebles de la época. Todo ello evoca una vida de sencillez y de pobreza.
Allí se había instalado el matrimonio de Joseph Joucan y Marie Horel. El mismo día de su nacimiento, y en presencia de muchas personas, aquella niñita fue bautizada con el nombre de Jeanne en la iglesia parroquial de Saint Méen. Así lo atestigua el cura párroco Godefroy.
Pero entre los numerosos asistentes al bautizo de esta niña faltaba su propio padre. Se había embarcado el día 27 de abril para la pesca del bacalao frente a las costas de Terranova. Regresaría a su pueblo el 12 de noviembre. Entonces pudo conocer a su hija de tres semanas.

El mar

016Sin embargo, Juana apenas podría recordar a su padre. A pesar de sus problemas de salud, el buen marinero se embarcó en algunas otras ocasiones, hasta que no regresó más a casa. De 1796 es una nota de reclutamiento que afirma de él: “No se ha presentado en la oficina de reclutamiento. Se dice que se ahogó yendo en un barco de Cancale”. Por entonces Juana tenía tan sólo tres años y medio. Siguieron esperándole durante mucho tiempo.
De soltera, la madre había trabajado como sirvienta en una granja. De viuda trabajó como asistente de hogar para poder sacar adelante a los cuatro hijos que quedaban en aquel humilde hogar: Juana, sus dos hermanas y un hermano. Otros cuatro habían ya muerto en temprana edad, como ocurría con frecuencia en aquellos tiempos.
En Cancale, el mar era la fuente de vida, pero era una frecuente causa de muerte. El mar de Terranova se llevó también a los dos cuñados de Juana: a Guillaume Portier, esposo de Marie Joseph, y a Joseph Emery, esposo de Therère-Charlotte. Su hermano, también marinero, se casó en segundas nupcias con la viuda de otro marino muerto en las aguas de Terranova.
Pero la muerte llegaba también por los caminos de tierra adentro. Durante los primeros años de la vida de Juana fueron muchas las vidas tronchadas por la revolución y por la guerra. Si las autoridades de la república prohibían el culto cristiano y la enseñanza religiosa, ésta se recibía en el seno del hogar.

El servicio

004Cuando Juana contaba siete años (1799) la tensión política comenzó a suavizarse. Poco después la iglesia pudo volver a abrirse al culto. Todavía niña, Juana salía al campo para apacentar unas vacas que poseía su familia. Desde la altura de la Punta de Le Hoch, podía ver allá abajo la entrada del puerto de Cancale, al que ya no regresaría su padre y meditar en la necesidad de promover la vida y el servicio a los demás.
Cuando contaba 16 ó 17 años, sin alejarse demasiado de su hogar de Cancale, Juana Jugan entró al servicio de la Vizcondesa de la Chouë de la Mettrie, en Saint Coulomb. En principio, su tarea era la de asistir en la cocina. Pero, desde ese puesto, tendría que atender a los mendigos que se acercaban al palacete. Con frecuencia acompañó a la señora en su visita a las familias pobres de la zona. Con ellos iba abriendo su corazón a otro servicio más amplio.
El cambio de situación llegaría en 1817, cuando dejó su casa natal de Cancale para instalarse en Saint-Servan. Como si fuera un símbolo, su apellido original fue cambiado ligeramente por el de Jugan. Ahí comenzó a atender a los enfermos del hospital. Tenía 23 años. Andando el tiempo, su familia de origen sería sustituida por la gran familia de los pobres y los ancianos. Ahí la esperaba el Señor.
Ni la pobreza, ni la muerte, ni el rigor impuesto por la revolución pudieron apagar la fe de la familia de Juana Jugan ni doblegar la fortaleza de aquella mujer, a la que estaba reservada la vocación profética de atender a los ancianos más pobres. Su espíritu estaba guiado por la luz del Evangelio.

Aquí podrá ver las fotos de la 3ª edición de la Marcha con Juana Jugan. 

 

Este Domingo la Iglesia celebra el DOMUND, la Jornada Mundial de las Misiones. La oración y la ayuda económica es de gran valor para todos los que se encuentran en países de misión anunciando el Evangelio. 

Si Juana Jugan no pudo ir personalmente hacia los Ancianos de todos los continentes, se alegró de la expansión misionera de la Congregación. (Ver video)

Misionera y Universal, la congregación de las Hermanitas de los Pobres, está al servicio de los ancianos en 31 países de los cinco continentes.
¿Cómo se realizó esta expansión?
Sabemos que Juana desplegó una inmensa actividad, desde la acogida de la primera anciana (1839) hasta el momento en que fue, no sólo destituida (desde su humilde condición de colectora seguirá siendo elemento esencial para sacar a flote las casas que se abrían en la región bretona), sino totalmente relegada y separada de toda actividad, en el noviciado de La Tour Saint Joseph (1852). En 1851, las hermanitas atraviesan el Canal de La Mancha para una primera fundación en Inglaterra (Londres). Dos años más tarde, llegaban a Bélgica (Liège).
A partir de 1855, providencialmente Ernest Lelièvre, sacerdote del norte de Francia, se puso enteramente al servicio de la Congregación. Con su ayuda, la obra comenzada por Juana, conocerá un rapidísimo desarrollo.
Las vocaciones eran entonces muy numerosas. Barcelona fue la primera ciudad de España que acogió a las hermanitas, el 19 de marzo de 1863. Le seguirán Manresa y Granada, en ese mismo año. Cuando todavía vivía la fundadora, se abrieron varias casas de hermanitas en América, África del norte, y en los Estados Unidos. A su muerte, 40 años después de la fundación, en Saint Servan, las hermanitas eran 2.400, repartidas en más de 170 comunidades, establecidas en Francia, Inglaterra, Escocia, España, Irlanda, Estados Unidos, Argelia, Italia y Malta.
Sin embargo, la expansión misionera de la Congregación, propiamente dicha, comienza el 30 de noviembre de 1882, cuando ocho hermanitas abordan el continente indio, fundando en Calcuta, la primera casa del continente asiático. A partir de entonces, la congregación se extiende, no solamente en Asia, sino también en América latina (Valparaíso, Chile, 1885), Australia (Melbourne, 1884) y en el Pacífico (Apia, Samoa Occidental, 1971), en África negra (Mombasa, Kenia, 1969), y más recientemente en Corea del Sur (Seoul, 1997) , Filipinas (Manila, 2005) y por último en tierras Peruanas , Tacna y Lima.

Mapa mundi Hermanitas de los Pobres
Desde 1950 hasta hoy), la congregación ha dejado de estar presente en algunos países por motivos políticos o por falta de vocaciones, como son: China, Birmania, Túnez, Hungría, Montreal; sin embargo en otros nuevos lugares de nuestro planeta, el carisma de Santa Juana Jugan se ha hecho presente, como en Taiwán, la República del Congo, Kenia, Benín, Nigeria, Corea del Sur, Islas Samoa, Filipinas, […] y muchos otros reclaman nuevas fundaciones.
Allí, como en todas partes, las hermanitas desean ofrecer a las personas mayores una vida adaptada a las costumbres del país, tan ricas en tradiciones.

Lea aquí el mensaje del Papa para el día del DOMUND de este año.

“Pedid al dueño de la mies que envíe operarios a su mies” nos dice el Señor en el Evangelio. El día de la Exaltación de la Santa Cruz, el 14 de septiembre, siguiendo el consejo de Jesús, en la casa de las Hermanitas de los Pobres en Los Molinos (Madrid), numerosas personas se unieron a todos los moradores de esta casa para pedir nuevas vocaciones para su Iglesia, y en especial para la citada Congregación.