«No podemos dejar de hablar de lo que hemos visto y oído» (Hch 4,20)

 

Un año más, la Iglesia Universal celebra el Domund, la Jornada Mundial de las Misiones. Este año, bajo el lema «No podemos dejar de hablar de lo que hemos visto y oído» el Señor nos interpela a ser testimonios del Amor de Dios a todos los que nos rodean, siendo conscientes que ahí donde estamos, por el hecho de ser discípulos de Cristo, somos MISIONEROS.

En el Mensaje que el Papa ha enviado para celebrar este día, nos invita a recordar con inmenso agradecimiento a todos los que, «con su testimonio de vida, nos ayudan a renovar nuestro compromiso bautismal de ser apóstoles generosos y alegres del Evangelio», recordando «especialmente a quienes fueron capaces de ponerse en camino, dejar su tierra y sus hogares para que el Evangelio pueda alcanzar sin demoras y sin miedos esos rincones de pueblos y ciudades donde tantas vidas se encuentran sedientas de bendición.»

La oración por las vocaciones debe ocupar siempre un lugar importante en la vida de cada uno de nosotros, por ello, también en el mensaje enviado Francisco nos hace ver que contemplar el testimonio de tantos misioneros a lo largo de la historia de la Iglesia, y en especial de nuestro país, «nos anima a ser valientes y a pedir con insistencia «al dueño que envíe trabajadores para su cosecha» (Lc 10,2), porque somos conscientes de que la vocación a la misión no es algo del pasado o un recuerdo romántico de otros tiempos. Hoy, Jesús necesita corazones que sean capaces de vivir su vocación como una verdadera historia de amor, que les haga salir a las periferias del mundo y convertirse en mensajeros e instrumentos de compasión. »

Pero el Papa también nos convida a anunciar con los apóstoles y los primeros cristianos, «también nosotros decimos con todas nuestras fuerzas: «No podemos dejar de hablar de lo que hemos visto y oído» (Hch 4,20). Todo lo que hemos recibido, todo lo que el Señor nos ha ido concediendo, nos lo ha regalado para que lo pongamos en juego y se lo regalemos gratuitamente a los demás.»